miércoles, 28 de agosto de 2019

Ciclismo y geocaching

¡Buenas a tod@s!,

Hoy vengo a hablar del Geocaching, o lo que es lo mismo, una forma divertida de ir visitando más lugares de nuestras montañas.

El Geocaching es un juego que consiste en encontrar "tesoros" mediante un dispositivo GPS, que puede ser un GPS dedicado o un smartphone.

Ejemplo de un caché o recipiente
Hace cuatro años me registré en geocaching.com pero mis hijos aun eran algo pequeños para el juego lo dejé estar.

A principios de verano probé otra vez con ellos y les entusiasmó la idea de encontrar los tesoros, así que nos pusimos manos a la obra.

Lo primero que necesitáis es registraros en la web de geocaching y lo segundo decidir qué dispositivo vais a utilizar, si el teléfono o un GPS. En mi caso utilizo un teléfono.

En iPhone y en Android tenéis la app oficial Geocaching. El problema es que solo podréis ver los geocachés (así es como se llaman los tesoros) con una dificultad igual o inferior a 2.

Si utilizáis Android estáis de enhorabuena porque existe la app C:Geo que poniendo tu cuenta de Geocaching te permite ver todos los cachés.

Lo segundo es empezar por los más fáciles, como podrían ser los de tu ciudad o tu pueblo, es decir, los urbanos, ya que suelen ser más evidentes.

Una vez hayamos encontrado un geocaché lo que debemos es firmar el logbook como cosa "obligatoria". Luego ya, depende del caché, habrán algunos objetos de intercambio, lo habitual suelen ser cosas pequeñas, pequeños juguetes de niños etc. No es obligado, pero si queréis algo de allí tenéis que dejar algo de igual o superior valor.

Una vez hayáis probado con los urbanos os animo a que salgáis a la montaña.

Suelen ser más difíciles de encontrar ya que las coordenadas, en la mayoría de situaciones, no acaban de ser 100% exactas y es que muchos usuarios que esconden lo hacen utilizando el smartphone y estos aun no son como un Garmin eTrex dedicado, por poner un ejemplo.

Y aparte de que tengáis las coordenadas exactas la montaña va cambiando poco a poco y podemos encontrarnos con zonas complicadas, zarzas, árboles, cachés más escondidos de la cuenta por llúvias etc.

En mi caso en la montaña es donde más me he sorprendido ya que el ingenio que se utiliza es mucho mayor. El caso más divertido fue que en un lateral de una pista forestal, donde en teoría estaba el geocaché, no encontrábamos nada. Al final lo teníamos en frente de nuestras narices y es que habían utilizado una planta de plástico colocada encima de una maderita que tapaba el hueco para el geocaché. La planta ya estaba súcia y se mimetizaba 100% con el entorno... Nos quedamos :-O

Nos hemos aficionado tanto que ya hemos colocado dos nosotros, uno en la Roca foradada de Vallromanes y otro en la Moreneta de Can Gurguí :-) Os animáis a encontrarlos???


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