jueves, 12 de noviembre de 2015

Prueba de material: Cannondale CaadX Tiagra 2016

¡Buenas a tod@s!,

Hoy empieza la prueba de mi nueva montura que ha venido para compartir rutas con mi actual BTT.

Se trata de una Cannondale CaadX Tiagra 2016. Es decir, una bicicleta de ciclocrós.



Cuando dejé el ciclismo de carretera en 2011 siempre supe que de una manera u otra volvería a tener una bici con un manillar de carretera. Es algo simbólico, pero el tacto de una bici de carretera, del manillar y de su ligereza siempre me atrajo.

Si dejé la carretera es porque consideré en su momento que era demasiado peligroso el ir haciendo nacional arriba y nacional abajo, pero sí que encontraba que algunas rutas que hice las echaría de menos (por ejemplo, la Volta al Montseny).

Fue entonces cuando empecé a mirar con buenos ojos bicis de ciclocrós y bicis mixtas. Una bici de ciclocrós tiene que tener una serie de características especiales para participar en las pruebas, es decir, debe estar homologada por la UCI, y muchas de las bicis mixtas que hay no podrían competir en estas pruebas.

A mi el hecho de que sea homologada o no me daba igual, lo que quería era una bici polivalente y que tirara más al tacto de ciclocrós que al de mixta. Así que empecé a mirar y finalmente tenía a la vista una Boardman CX Team.

Como no podía probarla y en casi ningún lado tenían tallas XL pues acabé yendo a la tienda donde había comprado mis dos anteriores bicis. Allí tratan Trek, Giant y Cannondale principalmente y de las que vi la Cannondale es la que más me convencía. Así que la pedimos, esperé una semana y cuando llegó, acertamos de pleno con la talla. De hecho es la misma que la Cannondale que tuve, una 61.

Después de verla y probarla por la tienda me la llevé y en casa, tranquilamente, la acabé de ajustar.

Llevo ya un par de salidas con ella y querría dejar las primeras impresiones.

Al salir de casa noté los frenos muy poco potentes, son unos Promax Render de disco y de cable. Pero eso es algo que con los km iría mejorando. Los neumáticos Sammy Slick rodaban como un tiro en asfalto y yo llevaba la presión muy alta.


Recordar las sensaciones de una bici de carretera me gustó mucho. La posición del manillar la encontré rápidamente al pasar de la potencia de serie, que era muy larga, a una potencía tres centímetros más corta. Todas estas modificaciones las he ido encontrando en varios vídeos del mundo del ciclocrós por internet, y es que hay muy poca información en español, así que tuve que tirar de webs de ámbito internacional.

La primera rampa ya fue diferente. El "molinillo" ya no existe y eso sino estas preparado cuesta de aceptar tanto mentalmente como por tus piernas. Y eso que cambié el plato pequeño de 36 por uno de 34 antes de salir de la tienda.

Es decir, lo máximo que puedo meter en mi BTT es un 22-36 y en esta es un 34-28 (que ya es bastante). Y eso es otro mundo.



Aun así los tramos de asfalto que cogí para ir llegando a la pista forestal fueron muy diferentes. No me daba la sensación de ser un mero trámite hasta la pista forestal.

Para subir al GR-92 subí por la carretera de asfalto de Font de Cera y me encantó el poder volver a disfrutar de una bici de carretera. Me puse de pié y recordé cómo era bailar la bici y fue una sensación muy bonita el poder volver a ver que puedo sentir eso en una bici.

Al llegar arriba del coll giré a derecha y entré en pista forestal. Si os digo que fue muy rara la sensación, ¿me creéis?. Subes con una bici de carretera y te metes en una pista forestal sin temer por su vida es algo curioso de descubrir.

Los primeros metros fueron por pista bien pisada pero notaba la bici muy dura. Llevaba mucha presión en las ruedas y no ayudaba demasiado así que cuando me dispuse a tomar el primer sendero con ligera bajada paré y deshinché las ruedas a ojo. El cambio fue abismal... noté una bici más fluida, más agradable y menos tensa.

Hice la primera bajada poco a poco y cogiendo el manillar por arriba. Frenar así es complicado pero te da una falsa sensación de ir con todo más controlado. La primera bajada en serio por un sendero con algunos trozos de trialera fueron diferentes. Esta bici no es para eso, y en el primer pedrusco te avisa y lo deja bien claro.

Es una bicicleta para hacer rutas mixtas, para subir o bajar a placer por asfalto y para meterse por montaña por pistas o por senderos y volar por ellos. No es una bicicleta para hacer lo mismo que con la BTT para nada (y eso que yo considero que hago en BTT cross country).

¿Asfalto o pista?, tu eliges


El segundo día que salí modifiqué el manillar de la bici para dejarlo un poco menos girado hacia arriba y gané en confianza bajando ya que podía agarrarme por debajo del manillar para bajar. La posición es más incómoda anatómicamente pero vas más asentado en la bici, más compenetrado con ella y sobretodo puedes hacer más palanca en los frenos, lo que significa que frenas con más potencia.

Los frenos este segundo día ya estaban más rodados y noté una gran ganancia de potencia. Pese a que son mecánicos no frenan nada mal. Ahora a esperar a que algún día los frenos hidráulicos para carretera bajen de precio porque están prohibitivos.



La ruta del segundo día fue mejor aun, conocía algo mejor la bici y había modificado las cuatro cosas que no acababan de convencerme y disfruté mucho más. Pasé por algunas trialeras muy suaves y tuve que trazar muchísimo mejor sino querías tocar llanta con las piedras. Es una bici que exige ser muy fino bajando, balancear bien y repartir bien el peso para no perjudicar la bici y sobretodo para encontrar agarre donde lo necesitas, tanto para trazar como para frenar.

Subiendo por pistas con gran inclinación (no como las que te puedes encontrar por asfalto) también se mostró muy rápida. Vas más duro pero es que realmente puedes subir mucho más rápido. Tanto por desarrollo, como por peso, como por rodar... Es una máquina de subir. Eso sí, por un par de sitios con piedra tuve que bajarme, cargármela al cuello y hacerlos corriendo.



Si sabes encima de qué bici vas y te haces una ruta que esté bien pensada para ella puedes disfrutar como un enano. Y sí, no tiene suspensión, parece que tengan que caerte los empastes, pero para nada... Si haces que tu cuerpo vaya fluyendo con la bici la bici no es incómoda, es muy rápida y anima a meterle.

Ahora lo que me queda es ir adaptándome a ella poco a poco y una vez conseguido aun podré disfrutarla más. Solo de pensar la cantidad de nuevas rutas que se abren en mi zona y 20km alrededor ya es un gran punto a favor.

Os dejo con las especificaciones de la bici. Hay una errata en la web de Cannondale y es que aparece que lleva como cubiertas unas Rapid Rob cuando realmente llevan las Sammy Slick.




Cuadro
CAADX Cyclocross Disc, Optimized 6061 Alloy, BB30
Horquilla
Cannondale Ultra X Disc, Carbon blades, 1-1/8"
Llantas
Maddux CX Disc, 32-hole
Bujes
Formula, DC-1420 front, DC-1422 rear
Radios
Stainless Steel, 15g
Cubiertas
Schwalbe Sammy Slick
Pedales
Shimano 520
Bielas
FSA Omega BB30, 46/36 (modificado a 34)
Pedalier
FSA BB30
Cadena
KMC X10, 10-speed
Cassette
Shimano Tiagra 4700, 12-28, 10-speed
Desviador
Shimano Tiagra 4700, 31.8 clamp
Cambio
Shimano Tiagra 4700
Pulsadores
Shimano Tiagra 4700
Frenos
Promax Render R, 160mm front, 140mm rear
DiscosPromax
Manetas freno
Shimano Tiagra 4700
Manillar
Cannondale C4 Compact, 6061 alloy
Cierres
Cannondale
Dirección
CAADX Si, 25mm top cap
Potencia
Cannondale C4, 31.8, 6 deg.
Tija
Cannondale C3 Alloy, 27.2mmx300mm
Empuñadura
Cannondale Grip Bar Tape w/Gel, 3.5mm
Sillín
Cannondale Stage CX

Actualización a 11 de febrero de 2016:

¡Hola a tod@s!,

Después de tres meses y 500 quilómetros me propongo contaros un poco las experiencias de ir con una bici de ciclocrós.

Lo que tenía claro desde un buen principio, es que con esta bici no pretendía hacer las mismas rutas que con la bici de montaña. Hubiese sido un error.

Y vamos, no se puede hacer lo mismo aunque vayamos muy lentos por las zonas más complicadas.

El ancho de la cubierta y sobretodo el balón, o lo que sería el perfil de la rueda, hace que sea imposible ir por zonas pedregosas y con pequeños cortados.

En un principio llevaba una cubierta delantera Schwalbe Sammy Slick pero la he cambiado por una Bontrager LT 3 de 700x38. 

Esta cubierta, a parte de más balón tiene taqueado en toda la banda de rodadura, cosa que la Sammy Slick no, solo en los flancos.

Sí que hay diferencia entre estas dos cubiertas a la hora de enfrentarse a terrenos más técnicos pero no lo suficiente como para ir por ellos con tranquilidad.

La posición de conducción es diferente, vas más estirado (cuando vas agarrado encima de las manetas) y más relajada cuando agarramos el manillar recto como si fuese una BTT.

Subiendo la bici tiene dos caras. Una es que la bici en pistas forestales con suelo compacto la bici rueda mucho más ligera. La otra es que, acostumbrado a las cadencias y desarrollos de la BTT (3x9) la bici se nota mucho más dura subiendo. Voy casi permantentemente con el desarrollo máximo que ofrece.

Resumiendo:

BTT 3x9 Desarrollo máximo 22x36 en rueda de 29".
CX  2x10 Desarrollo máximo 34x28 en rueda de 28 o 700.

La diferencia de cadencia es abismal y los primeros días, sino se van con cuidado, te puedes meter unas quemadas de piernas de órdago.

Recuerdo el primer día subiendo desde Vallromanes hasta Font de Cera por asfalto, con el 34x28 puesto, y en la parte superior hasta me flaqueaban un poco las piernas.

Pero vamos, al final todo es cuestión de utilizarlo y acostumbrarse. Ahora voy mucho más cómodo.

Aun así se me plantean dos posibilidades. Una es dejar la piñonera como esta, con un 12-28 y la segunda es poner una piñonera de BTT con un 12-34. Esos seis dientes de más marcan una diferencia importante.

Lo que me tira para atrás es que al poner un cassette de BTT se perdería el escalonaje casi milimétrico de los cassettes de carretera, donde ahora mismo, y sino me equivoco, llevo 12-13-14-15-17-19-21-23-25-28. Estos cassettes sirven para ajustar la cadencia al milímetro... en cambio los de montaña, al tener más salto cambia el rol. Por último, si cambiara a piñonera BTT debería poner cambio de pata larga.

Así que, como ya tengo una BTT, creo que de momento dejaré todo de serie. Estoy seguro que si pusiera la 34 la utilizaría todo el rato hehe.

Cambiando de tercio.

Al ir por asfalto la bici se siente muy rápida, dudo que, con mi físico, haya diferencias sustanciales con su equivalente asfáltica, la CAAD8 que tuve.

Para llanear, subir y bajar por asfalto es un tiro.

Su punto más debil son los frenos. Actualmente no tienen ni punto de comparación con unos discos hidráulicos y creo que aun están un poco alejados de Shimano 105 que llevaba en la de carretera.

El tacto es diferente. Frenan mucho más si se les requiere potencia con la maneta a fondo, pero todo el tramo hasta llegar a apretar a muerte tiene un tacto peor.

Eso sí, no he tenido pegas con ellos, pero considero que el día que los hidráulicos de carretera bajen, me haré con unos.

El tacto en montaña, como decía cuando hablaba de las subidas, es muy bueno. Si el suelo es agradecido y los senderos de bajada no tienen mucha complicación la bici es super agradecida de llevar. Es divertida, ratonera y te llama para que le apretes más.

Es agil de atrás y culea mejor, a la hora de derrapar, que la 29 que tengo (cubierta muy lisa).

Como decía, no es bici para trialeras habituales de BTT, pero en las bajadas rápidas por senderos es muy divertida.

En bajadas por pista ya es otra historia. Se puede ir increíblmente rápido con ella pero hay que estar siempre pendiente de cualquier accidente en el terreno porque si nos lo comemos o reventamos rueda o nos va a meter un impacto en los brazos y articulaciones de órdago.

Es, como decía, una bici adictiva, tanto que ahora casi solo salgo con ella.

El tacto duro y rígido que tiene, la dirección rápida y precisa, la velocidad que puedes llevar en los tramos de enlace a la montaña, las subidas por montaña bailando la bici... Todo hace que montar por unas rutas similares sea una nueva experiencia.

sábado, 7 de noviembre de 2015

BTT: Montgat y vuelta por Can Ruti

¡Buenas a tod@s!,

Hoy os voy a colgar una ruta muy cañera. Pocos km pero un buen desnivel y varias trialeras que hay que hacer sí o sí.

Salimos, como siempre, desde la rotonda de Can Ciurana y nos dirigimos hacia Tiana por la carretera que pasa por dentro del pueblo.

Pasamos Tiana, la zona del Duet y llegamos al cruce en la carretera de la Conreria, de ahí bajamos un poco para entrar por la Cartoixa de Montalegre, como siempre, si esta cerrada la puerta, la podéis abrir, eso sí, cerradla al pasar.

Entrada a Montalegre

Una vez dentro hay una ligera bajada para luego empezar ya a subir. Esta subida la hacemos para llegar al Coll de Montalegre sin tener que tirar de la carretera.

Arriba, al conectar con la carretera, podemos ir por el lateral de la carretera protegidos por la valla. Hay un pequeño sendero que te acerca al collado.

A punto de llegar al Coll de Montalegre
Al llegar al collado giramos por el antiguo seminari y ponemos la directa para ir a la Coscollada d'en Amigó (torre de vigía).

Por la pista podemos parar a contemplar el paisaje y las vistas, son un espectáculo.




Esta pista tiene un par de partes extremadamente duras de subida. Mucha pendiente pero con buen agarre, eso sí, hay que tirar de patas.

Al llegar arriba las vistas son muy buenas y vale la pena parar a contemplar la zona de alrededor y echar unas fotos. Si miramos la parte interior, cerca podremos ver el "Poblat ibèric de les Maleses" (visitable y recomendable) y en un buen día, Montserrat.

Badalona, Sant Adrià y Barcelona un poco difusos.

Parte de la subida de la Matamachos

Amor por una bici

Poblat ibèric de les Maleses y Montserrat al fondo

Cuando hayamos descansado un poco de la subida podemos seguir la pista que empezará con una bajada ancha y rápida y que nos llevará hasta el siguiente quiebro, con un mojón identificatorio que pone "Poblat ibèric de les Maleses". Este punto se llama el "Coll de Lliçà".

Giramos por allí y ya empezamos una de las trialeras más bonitas que hay para llegar hasta el "Coll de la Malesa".

Una trialera de bajada muy divertida

Berto saliendo de una zona empinada

Técnica en algunas zonas
Al llegar al "Coll de la Malesa" hay que cruzarlo y seguir por un pequeño sendero que se abre para coger la conocida como trialera de les canyes.

Aquí, después de un giro cerrado a izquierda
Esta trialera es rápida y acaba en una zona, que depende de la época, te puedes comer toda las cañas de la parte inferior.

Salimos a la carretera que sube al Coll de la Vallensana.

Berto por el sendero de bajada
Al llegar al asfalto tiramos hacia arriba para subir al Coll de la Vallensana y una vez ahí giramos a derecha por pista forestal para subir otra vez al "Coll de la Malesa" y para bajar por la trialera de la Font d'en Amigó.

Ojito con esta porque es complicada.

Vistas de la Font d'en Amigó
Después de la fuente ya cogemos el sendero de vuelta a casa. Un single track muy adictivo con numerosos sube y baja que hacen de este sendero, uno de los mejores de la zona.


Hay alguna parte de subida complicada, otra de zonas de bajada rápida etc. Es muy completo y se puede hacer bien en los dos sentidos.


Después de terminar el sendero nos encontramos en una pista que tomaremos a izquierda y en subida.

Una vez arriba seguiremos la pista a derecha y en bajada y cuando veamos un desvío, por el sendero nuevo SL-C 145.

Yo la llamo la trialera de las avispas ya que acaba cerca de un apicultor. Una vez se llega a esa pista, a los pocos metros hay otra señal para seguir por el sendero y girar hacia derecha y hacia abajo.

Si seguimos las indicaciones acabaremos en la carretera de la Conreria. Tan solo hay que girar a izquierda y subir un poco para encontrar el desvío con el sendero identificado.

Ya estaremos en Tiana y de vuelta a casa.