lunes, 25 de octubre de 2010

BTT: Congost de Montrebei

¡Hola a tod@s!,

La ruta que paso a comentar hoy se empezó a gestar hace un par de meses. Xavi propuso al grupo de amigos de hacer una ruta al congost de Mont Rebei.

Yo nunca había oído hablar del congost pero desde ese día empecé a informarme y a analizar el track de ruta. Las fotos que se veían del congost eran espectaculares pero ya imaginé que estar en el congost tenía que ser una experiencia inolvidable.


Una semana antes empezamos a mirar las previsiones y lo cierto es que no pintaban nada bien. Lluvia a mares. Pero a medida que iba avanzando la semana las previsiones iban mejorando paulatinamente lo que nos animó definitivamente a reservar el hostal.

El tema es que creíamos que era mejor subir el sábado tranquilamente por la tarde, cenar, dormir en el hostal y despertarnos temprano ya que la ruta, según las páginas web, era de entre 6 y 8 horas de duración.

Dicho y hecho. Quedamos sábado a las 17:30h en Barcelona y subimos hasta la población de Àger, punto de partida de la ruta. Llegamos al hostal, cenamos tranquilamente, echamos unas cervecillas y nos fuimos a la cama.

Por la mañana el día empezó algo nublado y sin apenas nada de frío (nos levantamos a las 7:30). Había mucha neblina matutina pero ya tenía pinta de que se iba a dispersar con el paso de las horas. Desayunamos con bastante retraso por parte del hostal y al final salimos 30 minutos más tarde de lo previsto, pero bueno, ya sabemos que el ritmo biológico de los pueblos y sus habitantes es bastante menos estresado que el de los que vivimos en Barcelona y periferia.

Difícil elección el tema de la vestimenta. ¿Culottes largos?, ¿cortos?, ¿Chaqueta de invierno?, ¿maillot largo pero de entretiempo?. Finalmente todos optamos por salir con culotte corto y con chaqueta de invierno y creo que fue una buena elección.

Antes de empezar con la crónica permitidme que la divida en las diferentes partes del recorrido, porque todo lo que había visto sobre la ruta me pareció (después de haberla hecho) bastante erróneo. En general, en la mayoría de blogs había visto que la ruta tenía como dificultad la más alta, exagerada, la máxima etc... Pues bien, haciendo una media de todas las sensaciones de dificultad que tuve en la ruta la puedo calificar como de "extraña".

Parte 1 o de cómo subir un puñado de metros sin apenas cansarte.

La primera parte son 11km de ascenso donde se sube desde los 740m del hostal hasta 1529m. Son muchos metros de ascensión pero el hecho de hacerlos por asfalto alivió mucho la cosa. Como ya me había empapado los tracks y los había analizado con el Google Earth supe que esa subida sería relajada e iría bien para ponernos a tono.

Víctor y Xavi empezando la ruta.

Xavi, un servidor y Gerard.

Xavi en plena faena.

Un servidor subiendo hacia el collado.

Gerard, que sorprendió con lo bien que aguantó.

Víctor, Gerard, Xavi y yo con el cielo al fondo.

Subiendo con el collado al fondo.

Increíbles vistas.

Mis tres compañeros coronando.


Salí con algo más de 3kg de presión en la rueda trasera para subir cómodamente el asfalto. Gran acierto.

Una vez llegamos arriba quedaba el descenso hasta la entrada del Congost, o lo que es lo mismo unos 16km de asfalto de bajada bastante divertidos y donde se pueden trazar curvas de 180 bastante bien.

Antes de llegar a Alsamora

Parada en Alsamora

Antes del congost, por eso, paramos a rellenar los bidones en Alsamora en la fuente llamada "La mosca collonera". A partir de ahí y de hablar con unos vecinos muy simpáticos hicimos lo que quedaba de bajada hasta la entrada del congost donde charlamos con el hombre del centro de información.

A partir de allí empieza toda la parte sin asfalto.

Parte 2 o de como jugar con el abismo.

Solo entrar en el "parque" del congost pudimos realizar una serie de metros por una zona muy amplia y preciosa que nos llevó hasta un puente muy divertido.

Entrada al congost

Puente colgante

Un servidor disfrutando del puente

El puente es el que da paso a toda la zona del congost y viéndolo en fotos pensé que daría menos impresión pero tiene un suelo de reja y pasarlo montado en bici es una sensación bastante mareante. Intentad, si lo pasáis algún día, no mirar al suelo.

Estuve haciendo diferentes fotos y lo tuve que pasar tres veces, nos entretuvimos un rato ya que es muy curioso verlo.

Después del puente viene una subida estrecha en plan trialera donde se empezó a ver que si tienes una doble y piernas se puede subir casi por cualquier sitio.

En  pocos metros nos metimos ya en los primeros previos del congost y pudimos ver ya las primeras imágenes en primera persona de la brutalidad de paisaje. Increíble, sin palabras.

El congost estrechándose

Esto se pone complicado

Casi sin darnos cuenta nos metimos en el caminito del congost, el que esta abierto en el lateral de la montaña... Poco a poco íbamos avanzando metros y parando en cada una de las curvas para echar fotos, comentar la jugada y mirar hacia arriba para ver todas las paredes. Qué gran espectáculo.

Hay que tener especial cuidado, tal y como se decía en muchas webs que habíamos visitado, de no enganchar el manillar con la cuerda lateral que hay en todo el congost para agarrarse, un despiste ahí puede ser fatal. Atención a los que llevan cuernos.

Jugando con fuego

Un servidor, Xavi y Gerard posando

Seguimos avanzando y paramos en una curva donde nos apareció en la parte superior una cueva. Dejamos las bicis y subimos hacia arriba. La subida es muy empinada y hay salientes de hierro y cadenas para subir en plan escalada. La cueva es grande e impacta pero lo mejor es la altura que se coge y la vista que se tiene del congost y del paredón de enfrente.

Gerard subiendo a la cueva

Víctor haciendo un giro con el paredón enfrente

No nos engañemos, la ruta tiene como plato fuerte el congost y lo cierto es que no defrauda en absoluto.

Parte 3 o de cómo sufrir una ruta auténtica de BTT

La tercera parte, de la cual no tengo fotos, fue la más dura. Yo ya lo sabía, se lo dije a Xavi, los primeros 12km de ascenso del principio no serán nada comparados con la parte final, que ya llevo yo tiempo con el culo pelado estudiando perfiles... Y sí, definitivamente fue una parte muy dura donde se hicieron dos grupillos de los cuatro ciclistas que íbamos.

La salida del congost, donde se abre ya, es muy dura ya que es un camino estrecho lleno de piedras sueltas y donde es imposible ir montado en la burra. Diría que estuvimos unos 20 minutos hasta que llegamos a una zona con menos piedra y donde pudimos montar en bici (se hicieron pestosos e interminables).

Allí ya me quité la chaqueta de invierno porque nos hizo un día de calor bueno y donde ya molestaba todo, de ahí que no llevara la cámara encima, y es que aparte, el trayecto se daba a disfrutar y sufrir por partes iguales.

Víctor (con doble) y yo empezamos a tirar a nuestro ritmo subiendo cuestas de una pendiente casi imposible. Él se iba yendo y yo busqué mi ritmo... una vez encontrado una cadencia aceptable empecé con la práctica de subir trialeras y de mejorar la técnica.

Gerard y Xavi, por su parte, buscaron su ritmo y fueron juntos el resto de la etapa.

Desde que se sale del congost hasta que llegamos a pies de la primera trialera pasamos 3,3km infernales pero buenos en cuanto a experiencia. No había tiempo a pensar en la fatiga ya que todo el rato teníamos que estar pendientes del terreno y de dónde meter la rueda para trazar esas piedras y subirlas sin problemas.

Yo iba intercambiando la bici con ir a pie cuando veía alguna cosa ya demasiado difícil, aun así pasé algunas partes complicadas en plan moto de trial, a gas.

Al llegar a los pies de la primera trialera de bajada, Víctor y un servidor, decidimos de acabar la ruta los dos solos, ya que entendimos que Gerard y Xavi irian también juntos, creo que fue la mejor opción para los dos grupos.

La trialera cuenta con 2km de largada y con un desnivel de 330m negativos, lo que se traduce en una trialera con dos cojones. Piedras, curvas cerradas, zonas muy muy técnicas y zonas algo más rápidas... completa completa... hasta tenía una pista de despegue al final donde hice un vuelo sin motor, pillé un conjunto de piedras que hacían escalones y en el último escalón, de tanto botar, salí disparado por encima del manillar. Sin consecuencias importantes ni para mi ni para la bici.

Después de la trialera nos tocó subir otra vez 220m de altitud en escasos 600 metros, lo que se traduce en subir andando en algún trozo y en otros haciendo alarde de piernas, que ya empezaban a flaquear en esa zona.

Después de subirlos, el camino, que todo el rato es muy estrecho y precioso, tiene unos pequeños sube baja muy entretenidos hasta que se llega a la pista forestal y párking de la gente que visita el congost por la parte de Corça.

Una vez allí ya nos quedaba solamente la parte final por asfalto de unos 11 km que sirvió para poder pillar un poco de ritmo, de que corriera el aire y para ir comentando la jugada.

The end

Al final el GPS marcó 48,1km y el cuentakm de la bici 51km. La diferencia se debe a las pérdidas de cobertuda del GPS en el congost y en sus alrededores donde las paredes y la gran cantidad de árboles impedian su correcta localización.

Me salieron 4 horas justas de pedaleo y 5h30m en total ya que es una ruta para disfrutarla parando, haciendo fotos, visitando la cueva etc...

Nuestros amigos llegaron unos 40 minutos más tarde con lo que la separación de grupos fue la correcta, tanto para nosotros para no enfriarnos como para ellos no tener que depender de otros que tiran algo más y tirar más de la cuenta, al final cada grupo se amoldó a su ritmo y no hubo problemas.

Resumen y dificultad de la ruta

La ruta tiene tres partes como ya habéis visto. Si se cuenta con un estado de forma normal la ruta se hace sin ningún tipo de problemas.

La primera parte es un mero trámite ya que se sube por asfalto y donde se puede encontrar una cadencia e ir calentando los músculos.

La segunda es el congost, se hace andando o en bici pero allí uno se relaja porque antes que ir en bici hay que contemplar el paisaje y hacer fotos.

La tercera, sin dudas, es la que tiene el mayor grado de dificultad y con la que sufriremos más todos ya que es una subida muy larga, empinada, machacona, muy técnica y que si no se toma con paciencia podemos acabar renegando y cagándonos en todo. Por contra, y para separar la dureza, tenemos el caramelito de la trialera.

La última parte es también un mero trámite de 11km bastante llanos donde ir rodando por todos los prados para acabar de desencasquetar las piernas.

Si hago una fórmula equilibradada teniendo en cuenta todas las partes podría decir que la ruta tiene una dificultad de 7 sobre 10.

El vídeo de la ruta.






Si queréis descargaros el track que hicimos haced clic AQUÍ

3 comentarios:

Pedro C. dijo...

Gracias por tu reseña. Bien explicada y con buenos detalles ciclistas que nos ayudan a todos. Saludos.

Pedro C. dijo...

Gracias por tu reseña. Bien explicada y con buenos detalles ciclistas que nos ayudan a todos. Saludos.

David Fernández dijo...

¡Gracias Pedro!