domingo, 31 de mayo de 2009

Camino de Santiago. Día 2. Hontanas-Terradillos de Templarios.

Hontanas-Terradillos de Templarios
82,28km
4:28h

Amanecía en Hontanas y a las 7 ya estábamos desayunados con un "magnífico" desayuno del peregrino que consistía en dos tostadas industriales con mermelada y un café con leche. En 20 minutos empezábamos el Camino. Muchas ilusiones puestas y mucha preparación estaban culminando en estos primeros pedales libres por el Camino.


Un pequeño senderillo pedregoso nos iría conduciendo hasta una carretera asfaltada con nulo tráfico por donde iríamos pasando puntos del Camino paulatinamente hasta llegar a una subida muy dura.




La subida fue un primer aviso de lo que nos podríamos encontrar en el camino, lo que en muchos kilómetros no veríamos subida alguna sino increíbles esplanadas larguísimas que se harían prácticamente interminables.

Una vez arriba de la corta y dura subida tuvimos una panorámica preciosa de todos los campos de alrededor. La bajada era bonita pero estaba llena de peregrinos con lo que teníamos que ir con sumo cuidado. Seguimos por un camino muy bonito entre campos hasta que llegamos al puente de entrada a Palencia.



El día empezaba a calentar y nosotros seguíamos pedalando por terrenos con un desnivel absolutamente nulo. En esta etapa iríamos encontrando varios ciclistas con los que íbamos charlando.

En pocos kilómetros llegamos a Fromista e hicimos una parada para charlar un poco y descansar.


A partir de Fromista quedarían unos 16km de eterna carretera con una ligera subida donde el calor ya era muy duro. Yo me preguntaba al ver a los peregrinos andando que para hacer el camino andando hay que tener una fuerza de voluntad tremenda. Es durísimo.



En unos kilómetros llegaríamos a Carrión de los Condes donde conoceríamos a Luis, un encantador anciano dispuesto a charlar con todo bicigrino o peregrino que pasara y contarle toda su vida. A esta gente mayor el camino les da mucha vidilla.

Una cervezita a la sombra sería el aperitivo para ir a buscar algo más tarde un bareto donde comer y reponer fuerzas. Queríamos seguir tirando y había que echar gasolina al cuerpo.


Fue una comida entretenida mientras veíamos la motogp en la tele e íbamos animando a Pedrosa. Echámos el sello del restaurante en la credencial y nos subimos a la burra dispuestos a seguir pedaleando.


El tremendo sol que llovía era muy cálido y no se veía absolutamente ningún peregrino. Una pista asfaltada y otra de piedras nos llevarían a conocer el verdadero calor asfixiante de la zona, y es que no había ningun árbol que nos cobijara del sol.


Después de 82km decidimos parar en Terradillos de Templarios y entramos en un albergue privado que parecía casi un resort. Tremendo. Teníamos una habitación para los cuatro con baño privado y hasta párking para las bicis en el exterior, servicio de lavadora ... Esta noche pude dormir bastante mejor pero la excitación y el cansancio de estar cumpliendo un sueño exigente no me dejaba dormir todo lo bien que suelo dormir habitualmente.

No hay comentarios: